El presidente Lenín Moreno declaró esta madrugada el estado de excepción por 30 días en varias provincias del país, donde vive cerca del 70% de los 17,4 millones de habitantes, ante el repunte de contagios por coronavirus.

«He firmado el decreto 1282 declarando Estado de Excepción por 30 días en las provincias de Pichincha, Guayas, Manabí, Azuay, Loja, Santo Domingo, El Oro y Esmeraldas, con toque de queda del 2 al 9 de abril», informó en Twitter el mandatario y adjuntó un texto con los detalles.

Serán nueve horas de restricción de movilidad nocturna en estos territorios, donde habitan unos 12 millones de ecuatorianos.

El decreto justifica la medida por «calamidad pública», argumentando que, aunque la emergencia existe desde marzo del año anterior ,»ahora se han visto afectados nuevos grupos etarios, existen nuevos síntomas y nuevas cepas de la Covid-19″.

Al encontrase el país en período electoral, por el balotaje presidencial del próximo 11 de abril, la disposición establece acciones «específicas para garantizar este derecho» en los sectores afectados, informó la agencia de noticias AFP.

El gobernante dio paso así al pedido del Comité de Operaciones de Emergencia (COE), a cargo de la pandemia, quien consideró «indispensable la adopción de medidas que incrementen las garantías de seguridad sanitaria».

Ecuador registró más de 330.000 casos de Covid-19 y casi 17.000 muertos desde el inicio de la pandemia.

El vocero del COE, Juan Zapata, argumentó la solicitud en virtud del «incremento y velocidad de los contagios, predecible aumento de desobediencia ciudadana y relajamiento en medidas de autocuidado».

La excepción, además de la disponibilidad inmediata de recursos, establece que «la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas, de forma complementaria, vigilarán el cumplimiento» del decreto.

El COE además suspendió la jornada laboral presencial en el sector público entre el 5 y 9 abril, y prohibió todo tipo de reuniones en sitios públicos.

Ante el repunte de casos, ciudades como Guayaquil, uno de los primeros focos de la pandemia en Latinoamérica, decidieron esta semana prohibir la circulación vehicular nocturna por 10 horas. Un año atrás, en lo peor de la crisis, su sistema sanitario y funerario llegó a colapsar.

Ante los tres días de feriado por Semana Santa, otros municipios ecuatorianos acordaron cerrar las playas del país para frenar la nueva ola de contagios.

La vicepresidenta María Alejandra Muñoz hizo un llamado a la ciudadanía para evitar tener que imponer «procesos restrictivos» que podrían afectar «la supervivencia económica de los ecuatorianos», como el confinamiento total que el país andino vivió en buena parte de 2020.

El año pasado, Moreno aplicó la excepción entre marzo y septiembre, con toques de queda de hasta 14 horas diarias para intentar contener la propagación del virus.

A causa de la pandemia, Ecuador mantiene desde hace un año cerradas sus fronteras terrestres y marítimas, y suspendidas las clases presenciales.

clarin

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